| Artículo sobre arroces: Editorial Nuevo Euskadi |
| Viernes, 16 de Abril de 2010 10:47 |
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En este artículo se hace referencia a Arroces como modelo a seguir de integración y participación en la editorial de Nuevo Euskadi. INTEGRACIÓN : Hablando con un chico africano en el Casco Viejo de Bilbao para solicitarle que nos dejara hacerle unas fotos a sus mercancías, no a su dignidad, nos sorprendió el miedo racional con el que nos exponía su negativa. "No queremos salir en las fotos porque no queremos pasar el límite que tenemos. La Policía, si quiere, no nos dejaría trabajar, pero creo que aquí en Bilbao no son tan malos como en otros sitios, porque con esto nos ganamos la vida", decía Mohamed, un chico con la mirada frentera del que dice lo que siente. El calor aprieta y, después de los ruegos y explicaciones, nos dejan tomar algunas fotos a los CD's que extendieron desde hacía más de una hora. El sol cae sobre los últimos títulos de la cartelera. "Fotos tomar de lejos hermano, pero no de cerca"; "vale", respondemos, y hacemos unas fotos de pena. Antes de abandonar la esquina, atestiguamos: "¿Cuánto vale ésta, majo?", pregunta una señora señalando el DVD de "Mama Mía"; "4 euros", responde Mohamed. El acompañante de la señora le murmura que negocie el precio y al final la mujer se lo lleva por 3,50 euros, mientras comenta al vendedor: "Si sale mal te lo devuelvo, además, no pude verlo en el Arriaga". "Traer, que yo cambio, no hay problema", responde el vendedor. Al final le pregunto a Mohamed: "¿Sabes algo del Festival Gentes del Mundo?", y mirando a sus tres compañeros les pregunta en francés. Al unísono suena una contra pregunta entre ellos y, con las caras de pillados, me dice: "No sabemos". Les digo que ya les traeré información y que muchas gracias. Nos quedamos pensando en qué tipo de integración se hace para estas personas. Nos preguntamos si el Festival Gentes de Mundo, con el plural incorrecto con el que se escribe, es a su vez una estrategia incorrecta y en desuso. ¿Es posible pensar en otras estrategias? y ¿hasta dónde las instituciones estarían dispuestas a cambiar? ¿Pasará, acaso, que mañana cualquier expresión de los colectivos de personas migradas necesite el sello institucional para que pueda hacerse? Sin embargo, Arroces del Mundo tiene un éxito indiscutible como estrategia colectiva de la sociedad civil y con la libertad de que quien se acerque a ese evento se encuentre con gente de muchos sitios del mundo, más el aporte que se le hace a un barrio del que el estigma no sale todavía. ¿Por qué no hacer el próximo Festival Gentes del Mundo en San Francisco y de una vez desmontamos el estigma que pesa sobre este barrio? No me imagino la cara de gentes migradas que sólo ven en estos eventos la manera de sacar el brillo que han perdido en sus países de origen, o de quienes simplemente piensan en que el festival les deje algo de dinerito público, que nunca viene mal. Otra pregunta que nos suscita este festival es si la misma población autóctona sabe qué es y por qué no hacer festivales de gente en los que las asociaciones autóctonas de los barrios bilbaínos interactúen con las conformadas por personas migradas. Eso puede ser más integrador. Y también nos gustaría ver en el Festival Gentes del Mundo gentes migradas pobres y sus mantas, vendiendo sus pobrezas aquí en El Arenal, desvelando esa realidad, de que una aparente integración burocrática ha hecho nacer una generación de gentes que excluyen a otra gente y en donde no se reivindica nada de lo que se requiere cambiar, como la Ley de Extranjería. O es que, acaso, el festival sólo convoca a quienes están administrativamente regularizados y los que no están excluidos. El aspecto cultural está muy bien, pero es hora de difundir nuestras capacidades, nuestros perfiles y niveles de participación social y político, no sólo la simpleza y un reduccionismo cultural que les gusta a los políticos para hacerse la foto de rigor, con el queda en evidencia la falta de organización ante la sociedad de acogida y de madurez en el mismo deseo de integración. Necesitamos eventos en los que las personas migradas mostremos la solidaridad con otra gente, necesitamos usar estos espacios para decirle al político y exigirle que legisle con nosotros, no sólo para nosotros, que la ciudadanía no sólo se hace bailando la danza típica y que también entendemos lo que sucede a nuestro alrededor. Por ejemplo, con la crisis, que como siempre se nos echan culpas a los más débiles de la cadena social de este país, como si los banqueros fuéramos nosotros y la deuda externa nos la debieran los países desarrollados. Creemos que la integración que se persigue por "ilegal", la de la piratería, -a la que Mohamed y sus amigos tienen muy claro que no es nada comparada con otras: "Por Internet se piratea mucho más. Hay gente que escribe títulos que ve en suelo y se marchan seguro a bajarlos"- es a la que deberíamos invitar a estar como gentes del mundo, a esa gente que paga los platos rotos en la calle mientras que muchas y muchos lo que hacemos es bajarnos el último título de la cartelera de la integración en versión gratuita. |
| Última actualización el Miércoles, 17 de Noviembre de 2010 11:41 |
